Principio: autonomía con límites verificables
La autonomía sirve si sus límites se pueden comprobar. Por eso el 100% de los despliegues productivos requiere autorización humana explícita, y el resto del sistema está construido para que cada acción quede registrada y sea reversible.
Identidad y control de acceso
Las contraseñas se almacenan con Argon2id. Las sesiones son opacas —el identificador no transporta información— y están protegidas contra CSRF. Los intentos de acceso fallidos se bloquean progresivamente.
Los permisos siguen el principio de mínimo privilegio mediante roles: cada cuenta puede hacer exactamente lo que su función exige y nada más.
Cifrado y aislamiento
El tráfico viaja sobre TLS moderno y los datos quedan protegidos en reposo. Los servicios corren en contenedores sin privilegios, sobre redes privadas separadas por servicio, y PostgreSQL no se expone a internet.
Los secretos viven fuera del código y del repositorio, en variables de entorno gestionadas en el servidor. Ningún despliegue depende de una credencial versionada.
Cadena de suministro
Antes de integrar se analizan dependencias, secretos filtrados y el propio código. Las imágenes de contenedor son reproducibles y con versiones fijadas, de modo que un despliegue pueda repetirse igual mañana.
Auditoría útil
Los eventos se registran estructurados y encadenados, sin contraseñas, tokens ni información sensible. Una auditoría posterior puede reconstruir quién hizo qué, cuándo y sobre qué recurso sin depender de la memoria de nadie.
Reglas duras del agente
SQL siempre parametrizado, nunca concatenado. Validación de toda entrada externa contra un esquema. Ramas aisladas para cualquier cambio. Ninguna operación destructiva ni sobre datos productivos sin permiso explícito y motivo declarado.
Estándares de referencia
El diseño toma como referencia OWASP ASVS para verificación de seguridad de aplicaciones y WCAG 2.2 para accesibilidad, y el tratamiento de datos personales se ajusta a la normativa chilena aplicable.